miércoles, 29 de julio de 2009

III Plan de Refugios del Gobierno de Aragón

12.7.2009.

 


De Aragón Liberal

El Pirineo aragonés cuanta actualmente con 11 refugios de montaña, dos de ellos al aire libre en Armeña y Urdiceto. En la zona del pre-Pirineo hay otros dos, uno en Alquézar y otro en Riglos.

La consejera de Educación, Cultura y Deporte, María Victoria Broto, ha visitado las instalaciones del refugio Ángel Orús, en la localidad de la comarca de la Ribagorza de Sahún. Se trata de uno de los refugios que están dentro del proyecto de ampliación del III Plan de Refugios que puso en marcha el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Huesca y la Federación Aragonesa de Montañismo a principios de año y dará cobertura hasta el 2011.

 

Este proyecto cuenta con un presupuesto global de 4,1 millones de euros para la construcción de nuevos refugios en montaña y la ampliación de las infraestructuras de los ya existentes, como es el caso del Ángel Orús.

El Ángel Orús, más conocido entre los montañeros como El Forcao, posee cerca de 100 plazas de hospedaje. Para llegar hasta se debe coger, desde la población de Eriste, la carretera dirección Benasque y a unos 400 metros a mano izquierda se encuentra el aparcamiento l Estal desde donde se encuentra un sendero que conduce al refugio.

Dentro del tercer Plan está previsto de nuevos espacios como el del refugio de Bachimaña, en Panticosa y el proyecto de refugio en el sector del Ibón del Cap de Llauset, en la provincia de Huesca. Además, habrá actuaciones de remodelación, respetuosas, con el entorno en el de Estós en Benasque, el de Góriz en Fanlo, el de Pineta en Bielsa, el de Lizarra, Casa de Piedra, Morata y Rabadá-Navarro.

El Pirineo aragonés cuanta actualmente con 11 refugios de montaña, dos de ellos al aire libre en Armeña y Urdiceto. En la zona del pre-Pirineo hay otros dos, uno en Alquézar y otro en Riglos. Por último, en el Sistema Ibérico, están el Rabadá Navarro y el Albergue de Morata.

 

Anteriores planes

 

El Gobierno de Aragón, la Diputación de Huesca y la Federación de Montañismo suscribieron su primer acuerdo en materia de refugios en 1991, acuerdo que supuso la creación de nuevas instalaciones y la remodelación de edificios deteriorados, actuaciones que desde entonces han contribuido de forma importante a elevar el nivel de montañismo y sus condiciones de seguridad en Aragón.

 

El segundo Plan se firmó para el periodo 2004-2007 con el fin de dar continuidad a las actuaciones anteriores y reforzar los refugios aragoneses como centros de soporte logístico necesario para actuaciones de rescate y evacuaciones.

 

Los refugios de Aragón desempeñan, además, una labor permanente de formación al albergar cursos de iniciación al montañismo para jóvenes y niños procedentes de clubes y centros escolares.